domingo, 9 de junio de 2013

Mi enemigo se convirtió en mi aliado

Al principio no lo quería en mi vida, ni siquiera era rechazo, simple y llanamente estaba absolutamente convencida de que no era para mí, que seguramente con el tiempo funcionaríamos juntos...pero tendría que pasar mucho, muchísimo tiempo...o eso anhelaba en las profundidades de mi alma; me decía, no hace falta, para qué, y la peor de todas nuestras cabezonerías -o por lo menos la mía-si puedo sola!!
Me invadía la rabia, no podía permitírmelo anímicamente, lo cierto es que no estaba preparada pero, cuándo lo estamos realmente?? Y más importante aún, cuándo y cómo lo sabemos??
No era vergüenza, siempre me importó un pepino lo que pensasen de mí, y más quienes no me conocen...pues la gente a la que realmente le importas está ahí, aquí, contigo, de manera incondicional, y pase lo que pase.
Hace nueve años que me aconsejaron utilizarlo, nueve!! Y dos que lo utilizo, sí amigos, sólo dos. No quise hacer caso aquella primera vez, quizás era demasiado joven...o cabezota...pero es que además trabajaba de relaciones públicas!! Iba de negocio en negocio!! Que carajo me importaba ni solucionaba que se pudiese plegar y guardar incluso en un bolsillo??
Pero hace dos años y medio ya que es mi fiel e inseparable, una extensión de mí misma, no me imagino ya la vida sin él.
El planteamiento interior no fue ni tan fugaz, pues no lo tenía claro, no encontré motivos válidos para rechazarlo, ni tan fácil, pues hay veces en que estar predispuesto a algo no implica que se asuma mejor. Y tenía algo muy, muy importante, en esta segunda ocasión no estaba sola!! Tenía a mi marido, y a mi pequeña mujercita, que me dan fuerzas, me apoyan y hacen, incluso sin pretenderlo, que saque fuerzas de dónde no las hay; vaya, que me hacen más valiente!!
En una época te veía como un enemigo, no quería pensar en ti, y ahora eres mis ojos...
Gracias y perdón amado bastón...