sábado, 8 de junio de 2013

Demasiado cabezotas?

Creo  que, muchas veces y sobretodo justamente en la adolescencia, somos demasiado desconsiderados con nosotros mismos. Yo sabía que tenía retinosis, pero me importaba mucho más disfrutar con los amigos y colegas que preocuparme, total...está muy lejos que esto avance...o eso creía; quizás no me cuidé lo suficiente, no dejé de beber por tener una enfermedad visual, qué tendrá que influir en la vista?? Empecé a fumar, más tarde que la mayoría sí, pero pasé por el aro...y no sólo tabaco...había que disfrutar!! En mi defensa diré que simplemente quería, y creía, ser 'normal', como el resto; pero no lo era...
Por supuesto que no era como el resto, me podría quedar ciega, pero qué importa eso con 16-17-18.... Años?? Te quieres comer el mundo, y de echo crees firmemente que lo estás logrando, y no iba a ser la retinosis motivo suficiente para dejar de hacerlo!!
Sí, verdaderamente ahora, con mi perspectiva de adulta, sé que no 
lo hice del todo correcto...pero una parte de mí se alegra, aunque no implica que me sienta orgullosa; sí, me alegra haber logrado ser 'normal', pues supongo que es un paso previo para la aceptación de uno mismo, y más teniendo una enfermedad como la retinosis...
Lo que sé también es que logré ser feliz, obviamente con todas las infelicidades de una adolescente...pero eso es también al margen de la enfermedad... Salí, ligué, me emborraché, me eché risas incontables, fumé, me busqué a mí misma y...me encontré!!
Me encontré, así, de repente, de golpe y porrazo un día me di cuenta de quién era realmente, y de que por mucho que me empeñase en disimulármelo a mí misma, en querer enterrarlo en lo más hondo de mi ser, la retinosis formaba, forma y formará, parte de mí misma, de quién soy, de lo que pienso, de lo que siento...de todo. 
Muchas  veces empezamos por digamos ocultárnoslo a nosotros mismos, por apartarlo, como si el hecho de no pensar en ello la fuese a hacer desaparecer, y creo que debemos darle tiempo, dejar que nos enseñe y disfrutar de todo lo bueno que también nos ofrece; pues aunque parece mentira, nos aporta virtudes, buenos momentos, moral, amistades sinceras. 
Creo que sí, que quienes somos más crueles tanto con la retinosis como con nosotros mismos, somos justamente nosotros, somos injustos, seguramente por miedo...pero aprendemos rápido a aceptarnos!! Y, entonces, y sólo entonces, ya no habrá quien nos pare...