jueves, 22 de agosto de 2013

Amarga y dura despedida

Hoy ha sido nuestro último día juntos...nunca más sabré de ti...nunca más tendremos contacto...nunca más...nada...no volveré a ser la misma...y tú tampoco...hoy empezó tu libertad...tu salvación...tu calidad de vida...hoy nos hemos separado para siempre...aunque en mi alma seguirás estando presente...
Desgarrador, así ha sido nuestro último instante juntos...hasta el cual tú estabas como siempre...pendiente de mí, dándome besos, queriendo comer, jugar, dormir...me siento vacía, perdida...pongo toda mi esperanza en lo bien que vas a estar, en que por fin vas a correr por el campo a diario, en que nunca más estarás enfermo mucho tiempo, pues te podrán cuidar, en que te van a querer mucho...y tú a ellos...Pero no, no es suficiente, estoy sin ti, noto mi alma vacía...trato de entender el por qué la vida es así...querría despertar y que todo fuese como antes, pero no, sé muy bien que no estoy soñando...ya no oiré más tus ladridos, ya no me recibirás corriendo cada vez que vuelva a casa...ya no estás conmigo...se acabó...para mí...empieza...para ti...Tan sólo espero que, con el paso del tiempo, se cierren tus heridas, que no me guardes odio...no tuve elección...no me gustó nada lo que he tenido que hacer...no te olvidaré nunca...eres mi niño, mi bebé como digo siempre...quien no me dejaba ni a sol ni a sombra...a quien no le podía ocultar, ni tan siquiera disfrazar, lo que realmente sentía...vas a ser feliz, puede incluso que formes tu propia familia, tu descendencia...Yo te hecho de menos, por supuesto, desde el instante en que cerré la puerta de ese coche...aunque, para ser sincera, llevo días hechándote de menos...nadie me va a calentar los pies como tú...nadie me va a lamer toda la cara...nadie me va a empujar por detrás para que vaya a la cocina...nadie será nunca como tú...siempre tendrás tu sitio en mi corazón...Han sido muchos los que han tratado de evitar que esto sucediese...pero no es fácil...no hemos podido evitarlo...y lo siento, lo siento mucho por lo mal que lo estás pasando ahora mismo, en este instante...pero también me alegro, por ti, por todo lo bueno que sé que la vida te va a ofrecer a partir de ahora...y, aunque en este instante las lágrimas no paran de salir de mis adentros, te deseo todo lo mejor del mundo, espero que me olvides, para que tires bien para adelante...por mi lado yo no lo haré, nunca podría...te quise, te quiero y te querré siempre...tan sólo intentaré salir adelante, darle al resto de mi familia todo lo que la vida no me ha permitido darte a ti...pues, al igual que tú, no tienen culpa de nada...por ellos, por mis niños, mi suegra y mi marido, haré de tripas corazón, intentaré por todos los medios que, a partir de mañana, no noten cómo estoy por dentro...intentaré que, entre todos, nos lamamos las heridas, pues tú ya no lo puedes hacer...y nos hace falta, demasiada falta...Lo dicho mi amor, sé feliz, ahora puedes más que nunca...Adiós mi queridísimo Toby, adiós y hasta siempre.Te queremos, y te tendremos muy presente.