jueves, 11 de julio de 2013

Proceso de incapacidad.

Ciertamente nunca me había planteado el no poder trabajar, en parte porque siempre supuse que el avance de mi enfermedad sería muy lento, por otro lado debido a la posibilidad que nos brinda la ONCE de vender el cupón...y sobretodo porque realmente nunca pensé en ello, no creía que me fuese a pasara mí...
Pero llegó el día, aquel 3 de Mayo del 2011 a partir del cual no me dejaron volver a mi trabajo...aún veía, aún faltaba mucho para estar sumida en la oscuridad...pero no podía desempeñar mi trabajo, no podía pasar seis horas diarias delante de un ordenador...y no encontramos alternativa, pues hablar y vender sin duda lo podía seguir haciendo, pero necesitaba usar el ordenador para desempeñar bien el trabajo, y no había medios...sí, en la ONCE pusieron a mi alcance todo lo que tenían, pero no valía, cómo vender algo si tenía que esperar a que el ordenador me leyese?? Demasiadas pausas, demasiados instantes de silencio, y en la venta eso se traduce en fracaso...
Yo lo entendí, pero duele...dejas una parte de ti para siempre, y sin tener la más mínima idea de lo que pasará...es un suplicio, un sinvivir, mucha angustia, muchos sentimientos encontrados...
Una parte de mí, la más tozuda e irracional, quería intentarlo de todos modos, quería pelearme con el mundo, demostrarle a todos que sí podía pero...no, en realidad sólo necesitaba demostrármelo a mí misma!!yo era la que me encontraba perdida, no el mundo. Fue un año duro, raro, contradictorio...sí, un año, pues la seguridad social te tiene un año de baja antes de mandarte al EVI-equipo de valoración de incapacidades-...me informé, y podía pedir la revisión antes pero...como realmente no sabes qué incapacidad te van a conceder...ellos mismos te aconsejan esperar ya que de baja cobras el cien por cien y si no te dan la total...pues es menos...
No todo fue malo, por supuesto, estaba en casa, disfrutando de los míos, atendiendo a mis niños...y volviéndome loca...buscando y buscando en internet información, preguntando en foros...pues quería tener conocimiento, saber a lo que realmente tenía derecho...pero internet...es un mundo y, como tal, te ofrece de todo, buenos y malos testimonios, esperanzas y más temores que los tuyos propios...ya no sabía si era mejor seguir buscando o no...no quería sufrir más, pero también necesitaba poder aferrarme a algo...
Y llegó la fecha de la valoración, ya no me dejaban estar más de baja, se iba a decidir mi futuro en una vista, en una consulta...y estaba cagada, hecha un manojo de nervios...pero no fue difícil!! No, lo cierto es que supongo que tuve mucha suerte pues la médica me trató muy bien, no me interrogó, sino que quiso informarse, como es lógico...tocó esperar un poco más, seguir acojonada, expectante por el resultado, pues ya no me veía trabajando en nada pero...si me daban la parcial...tendría que encontrar algo para salir adelante...
Recibí la carta, y en ese instante, aún a día de hoy, no tenía claro lo que quería que pusiese...considerarían que sí podía trabajar?? En qué hacerlo?? Sí, estaba el cupón, pero se empieza cubriendo bajas y vacaciones, y en muchas ocasiones debes desplazarte lejos de tu hogar, de tu territorio seguro, de aquello que conoces al dedillo, y con familia...no es fácil, no siempre puedes permitírtelo...por el contrario, si consideraban que no podía trabajar más, en nada....buff, una parte de mí moriría para siempre...y es duro, sobretodo si te chifla lo que hasta ahora habías hecho...
El resultado fue una incapacidad permanente absoluta, sí, murió un rol que venía desempeñando desde hacía ocho años...
Qué siento?? En primer lugar alegría, pues a pesar de todo lo malo que me ha llevado a esta situación hay una parte buena, cobro como si siguiese trabajando, no tengo que preocuparme en ese aspecto; pero también siento tristeza, mezclada con impotencia, con rabia ante lo injusto que es que una enfermedad tenga el derecho de decidir más que tú misma sobre tu vida...tuve que asumir que se acabó la Ángeles Trigo que disfrutaba trabajando, la que aspiraba a más, a ser alguien, a ascender...en el terreno profesional eso no llegará nunca...pero, una vez más, me aferré a mi coraza, hice de tripas corazón y me quedé con lo positivo, con lo único que vale la pena quedarse...sí, mi amada coraza me protege de mis propias contradicciones...no me permite derrumbarme...y con ella y los míos he seguido creciendo como persona, abriendo otras puertas...a pesar de mis bajones, soy más fuerte, o lo intento?? Sí, más bien lo intento, me lo creo tomar como vacaciones laborales perpetuas...para no sufrir por ello, pues el dolor no arregla situaciones...más bien las provoca...aunque también nos hace más fuertes...sobretodo cuando te ves atrapada, sin opciones...sin salida, teniendo que adaptarte a lo que la vida te permite hacer...
Es curioso, nos pasamos la vida evolucionando, quejándonos y añorando aquello que antes nos agotaba y preferíamos no tener que hacer....primero no queremos estudiar, nos aburre, nos cansa, queremos vivir la vida...hasta que entendemos el precio que eso conlleva...entonces descubrimos que trabajar es duro, que los jefes no son como los profesores, y que las facturas no lo dejan pasar como los padres...que apenas tenemos vacaciones, que cuesta poder disfrutar nuestro propio esfuerzo...queremos unas largas vacaciones, poder hacer lo que nos plazca, cobrar por estar en casa...pensando que es mejor, más fácil...envidiamos incluso a nuestras madres, a aquellas que sólo se ocupaban de la casa-y de nosotros-mientras nuestros padres iban a trabajar...y luego, cuando no podemos trabajar más, sea por vejez o enfermedad, nos sentimos medio vacíos...la casa se nos cae encima...antes nos ocupábamos del hogar, de los hijos y del trabajo, no se supone que ahora es mucho más fácil? Más llevadero? No, ahora se nos cae la casa encima, nos sentimos muchas, demasiadas, veces vacíos en gran medida, nos faltan fuerzas, nos agota hacer tan sólo una parte de lo que ya veníamos haciendo antes...por qué?? Supongo que el trabajar también nos nutre, nos renueva por dentro, nos hace sentirnos bien con nosotros mismos...y nos da seguridad debido a que lo venimos haciendo desde siempre...
Pero el mundo no termina...ah no!! Si quieres, si te lo concedes a ti mismo, el mundo empieza de nuevo, no es más que otro cambio al que adaptarse, la casa no te pone horarios rígidos, puedes disfrutar más que nunca de tus pequeños si los tienes, o plantearte tenerlos pues ahora la vida es un poco más estable...por supuesto, no es la panacea, hay dificultades económicas igual, sobretodo con la crisis, pero ya no hay temor de quedarte sin trabajo, no tienes que buscar otro, no tienes que sentirte mal por tener que vivir injusticias laborales, sean contigo o con compañeros, y no poder hacer nada...
Así que, si tienes la certeza de que en algún momento puede llegar ese día en que, antes de lo habitual en la sociedad, tendrás que verte obligado a dejar de trabajar...no te alarmes, preocúpate un poco, sé que es inevitable, infórmate para saber bien a lo que realmente tienes derecho, para no dejar que te pisen, pero relájate, pues después del primer impacto emocional hay mucha vida, muchas cosas que puedes hacer, aún te necesita el mundo, no acabó tu tarea, tu responsabilidad...tan solo que ahora debes buscar lo que realmente te llena, aquello con lo que crees que puedes ayudar y ayudarte, con lo que aportar tu granito de arena para que este mundo sea un poco mejor, para sentirte liberado...para vivir!! Para no tener que dar satisfacciones a nadie ajeno a tu familia, a ti mismo, a lo que realmente te importa....sé fiel a ti mismo, siempre, aunque creas que no puedes, aunque no sepas bien cómo, el modo llegará...y conseguirás ser feliz con lo que la vida te ofrece...no se trata de tener lo que quieres, sino de querer lo que tienes...